¿Qué es un seguro temporal?
Un seguro de vida temporal (term) paga un beneficio por fallecimiento solo si la persona asegurada fallece dentro de un período definido: por ejemplo 10, 20 o 30 años, o hasta cierta edad, como los 65. Si el plazo termina y la persona sigue viva, no se paga nada.
No acumula valor en efectivo: es protección pura, por eso es la opción más económica al empezar.
¿Cuándo se usa?
- Para cubrir una hipoteca mientras se paga.
- Mientras los hijos son pequeños y dependen de tus ingresos.
- Para reemplazar tus ingresos durante tus años de trabajo.
- Para cubrir deudas o préstamos de negocio con fecha de vencimiento.
- En acuerdos entre socios por un período definido.
- Como complemento del seguro de grupo del trabajo, que suele terminar si cambias de empleo.
Beneficios
- Primas más bajas al inicio: más cobertura por cada dólar.
- La prima se mantiene fija durante el plazo contratado.
- Es sencillo de entender y de comparar.
- En Canadá, el beneficio por fallecimiento de un seguro de vida generalmente se recibe libre de impuestos.
- Muchas pólizas son renovables y convertibles a un seguro permanente sin nuevo examen médico, dentro de los plazos que fija la póliza.
Casos de uso
- Familia joven con hipoteca: una pareja con dos hijos y una hipoteca de 25 años contrata un temporal de 25 años para que, si falta uno, la casa y los gastos de los niños queden cubiertos.
- Recién llegados a Canadá: quien sostiene a su familia aquí y envía dinero a su país protege esos ingresos mientras construye su patrimonio.
- Socios con un préstamo: dos socios con un préstamo de negocio a 10 años contratan un temporal de 10 años cada uno para que la deuda no recaiga sobre la familia del otro.
Limitaciones
- No acumula valor en efectivo y, en general, no devuelve nada si lo cancelas.
- Al renovarlo, la prima sube considerablemente, sobre todo a partir de los 50 o 60 años.
- Termina: si todavía necesitas protección al final del plazo, contratar una nueva póliza puede ser caro o imposible por razones de salud.
- No resuelve necesidades de por vida, como los impuestos al fallecer o dejar una herencia; para eso existe el seguro permanente.
Una estrategia común es combinar: temporal para las necesidades con fecha de vencimiento y permanente para las de toda la vida. Si tu póliza es convertible, revisa la fecha límite de conversión.